Recientemente, han salido a la luz detalles impactantes sobre el desarrollo de Uncharted 4: A Thief’s End, uno de los títulos más laureados de PlayStation, que estuvo a punto de ser cancelado tras un prototipo inicial desastroso.
Gabriel Betancourt, antiguo desarrollador de Naughty Dog con una trayectoria que abarca desde The Last of Us hasta Uncharted: The Lost Legacy, ha revelado en una entrevista para el podcast KIWI TALKZ los oscuros días iniciales del debut de Nathan Drake en PS4. Aunque Betancourt no menciona el nombre del juego directamente, la cronología y los detalles apuntan a Uncharted 4.
Según el relato, tras casi tres años de producción, el liderazgo del proyecto (asociado históricamente a Amy Hennig) se encontraba en una burbuja de complacencia tras el éxito de las entregas anteriores. Sin embargo, durante una presentación crucial para los ejecutivos, otro director del estudio tomó el mando y fue brutalmente honesto: «Este juego es un asco». Tras el impacto inicial, el director detalló que el juego no tenía objetivos claros, la narrativa era confusa y los controles eran toscos, algo impropio del estándar de calidad de la casa.
Como consecuencia de esta crisis, el liderazgo original fue apartado y el «director detractor» (presuntamente Neil Druckmann junto a Bruce Straley) tomó las riendas para rehacer el proyecto desde cero.
A pesar del trauma interno y las tensiones que llevaron a la salida de veteranos, el rediseño funcionó. Uncharted 4 se lanzó en 2016 como una obra maestra técnica y narrativa, vendiendo decenas de millones de copias.
