Logan Paul ha anunciado que su nueva pasión es el manga y ha adquirido una copia del capítulo 1 de One Piece con una graduación de 9.0 (una de las tres únicas en el mundo) y el capítulo 1 de Dragon Ball con un 9.2, la calificación más alta conocida hasta la fecha, pagando una suma de $550.000 dólares.
A través de sus redes sociales, Paul se declaró el «orgulloso dueño de los mejores mangas del mundo», pero la respuesta de la comunidad no ha sido de celebración. Muchos fans acusan al YouTuber de ser un «oportunista» que busca invadir un espacio cultural sin haber consumido las obras, señalando que es poco probable que haya leído un solo volumen de las aventuras de Luffy o Goku.
Incluso figuras del entorno de Paul, como IShowSpeed, han reaccionado con escepticismo, afirmando que Paul no sabe nada sobre el universo de One Piece.
Más allá de la autenticidad de su afición, la mayor preocupación de los coleccionistas reside en el impacto económico. La entrada de figuras como Paul suele ir acompañada de una subida artificial de los precios en el mercado de reventa. Los expertos y aficionados temen que las listas de precios en línea se vuelvan inalcanzables para los verdaderos seguidores, fomentando una cultura de especulación similar a la que ya sufrió el mercado de las cartas coleccionables de Pokémon hace unos años.
