Un reciente estudio titulado «Generations in Play», desarrollado por IGN Entertainment en colaboración con Kantar y la Universidad de Berkeley, ha revelado un cambio en los hábitos de consumo de la industria. Según el informe, el 62% de los jugadores más dedicados en EE. UU., Reino Unido y Australia ha dejado de adquirir videojuegos a precio de salida.
Esta tendencia es especialmente marcada en la Generación X, donde solo el 20% afirma estar dispuesto a pagar el coste total de un estreno, frente al 38% de los millennials y el 42% de la Generación Z.
Expertos de la industria sugieren que este comportamiento responde a un mercado saturado donde los consumidores tienen más opciones de entretenimiento que nunca. Además, la desconfianza generada por lanzamientos que llegan al mercado sin pulir o con errores técnicos ha reducido la urgencia de compra en el «día uno».
El informe también destaca marcadas diferencias generacionales en la forma de descubrir y disfrutar los videojuegos. Mientras que la Generación X prioriza las búsquedas en Google y prefiere experiencias para un solo jugador, la Generación Z se inclina por las redes sociales y los títulos multijugador, donde el aspecto social y la comunidad son parte fundamental de su identidad. Por su parte, los Millennials se sitúan en un punto intermedio, mostrando un interés equilibrado entre los juegos en solitario y los competitivos, con una fuerte preferencia por YouTube como fuente de información.
