Durante la promoción de la película Supergirl, la actriz protagonista Milly Alcock desató el revuelo entre los fans al asegurar sin titubeos que Kara Zor-El es objetivamente más fuerte que su primo, Kal-El (interpretado por David Corenswet), y que saldría victoriosa en un hipotético enfrentamiento.
La actriz argumentó que la fortaleza de Supergirl radica en su historia de origen. A diferencia de Superman, que fue enviado a la Tierra siendo un bebé y creció en un entorno idílico y protegido en Kansas, Kara vivió sus primeros 14 años en Krypton y presenció de primera mano el apocalipsis de su planeta natal. Este trasfondo de trauma, ira y supervivencia la ha convertido en un personaje mucho más duro, impulsivo y con un instinto de guerrera dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias.
Alcock desveló con humor la verdadera razón técnica por la que ganaría la batalla: la personalidad de su oponente. «Voy a ganar, pero será porque él me va a dejar ganar, porque así es como es él», declaró la actriz entre risas a los medios.
Esta afirmación encaja a la perfección con la dinámica de «hermanos» planteada por el director Craig Gillespie para el largometraje inspirado en el cómic Supergirl: Woman of Tomorrow. Mientras que el Superman de Corenswet destaca por su optimismo incorruptible y su rechazo a usar toda su fuerza para no dañar a los demás, la Supergirl de Alcock abraza una furia mucho más indómita y caótica que no se contiene ante las amenazas.
