Según un informe publicado por Bloomberg, el director ejecutivo de Valve, Gabe Newell, insistió en que Steam no posee un monopolio en el sector del juego en PC.
El directivo argumentó firmemente que los usuarios disponen de una amplia variedad de alternativas comerciales para adquirir sus juegos digitales. Estas afirmaciones forman parte de la declaración que Newell ofreció ante los tribunales como parte de una demanda antimonopolio interpuesta por el estudio Wolfire Games, empresa que acusó formalmente a Valve de implementar políticas restrictivas para castigar a aquellos desarrolladores que ofrecieran sus productos a precios más económicos en tiendas de la competencia.
Newell explicó que la decisión final recae de forma exclusiva en los propios jugadores, ya sea que decidan comprar sus videojuegos en una consola Xbox, a través de Steam, en la Epic Games Store o si lo hacen directamente desde las páginas de los desarrolladores de software. A pesar de las pruebas mostradas durante el litigio, el ejecutivo negó rotundamente que Valve penalice a los creadores por los costes fijados fuera de su entorno, asegurando que la empresa no tiene una política o práctica de dictar precios a terceros desarrolladores en otras plataformas y añadiendo que una gran parte de sus socios comerciales y clientes están sumamente satisfechos con los servicios prestados actualmente.
A pesar de los argumentos de corte liberal expuestos por Gabe Newell, los datos financieros más recientes correspondientes al año 2025 revelan que Steam ostenta una cuota del 75% en el mercado de la distribución digital de videojuegos de PC en el territorio de los Estados Unidos. En un contraste sumamente marcado, la Epic Games Store, que se consolida hoy en día como su competidor directo más cercano en el sector de las computadoras, apenas logra retener un 10% de dicha cuota de mercado, dejando en evidencia la enorme brecha que separa a Valve del resto de las opciones de la industria.
