El mercado de los videojuegos está viviendo un cambio estructural irreversible hacia el ecosistema digital, transformando los discos y cartuchos en artículos de nicho. Los recientes informes financieros de Sony y Capcom publicados esta semana confirman que la fabricación, embalaje y distribución de software físico se ha vuelto un modelo comercial secundario y cada vez más costoso de mantener frente a la inmediatez y el alcance global de las tiendas virtuales.
En el ecosistema de PlayStation, los datos del cuarto trimestre del año fiscal 2025 registran un récord absoluto: el 85% de los juegos vendidos fueron digitales, cerrando la media general de todo el año 2025 en un contundente 78%. Ante este panorama, el analista de Niko Partners, Daniel Ahmad, sugiere que el gigante tecnológico adoptará una estrategia de «consola digital primero» de cara a PlayStation 6 (PS6), replicando la jugada de PS5 Pro y PS5 Slim: un hardware base completamente digital con la opción de adquirir el lector de discos por separado.
Por su parte, Capcom ha llevado la digitalización al siguiente nivel tras cerrar el año más rentable de su historia gracias al éxito masivo de Resident Evil Requiem. En su desglose fiscal (abril de 2025 a marzo de 2026), la firma japonesa reveló que el 93% de sus ventas totales fueron en formato digital, y proyectan que dicha cifra alcance un aplastante 95.5% el próximo año.
Aunque ese exiguo 7% de mercado físico restante aún le reportó a Capcom más de 4 millones de copias empaquetadas distribuidas en tiendas de todo el mundo, la realidad es que la balanza comercial se ha inclinado definitivamente.
Las ventajas logísticas de la distribución digital han redefinido las prioridades de desarrollo y distribución de las grandes editoras, marcando el camino hacia un futuro donde las cajas con discos en los estantes pasarán a ser coleccionables nostálgicos para la comunidad entusiasta.
