Durante la emisión de un reciente pódcast de Eurogamer España, se han dado a conocer diversos rumores surgidos en los pasillos de la feria Gamescom que apuntan a un posible cambio de rumbo en las estrategias del formato físico de Sony.
Según estas informaciones no verificadas, en la industria empieza a cobrar fuerza la idea de que los planes de Sony para abandonar el formato disco —previstos con fecha límite para el 31 de diciembre de 2028— podrían retrasarse entre uno o dos años.
El motivo de este posible reculamiento radicaría en la presión de las grandes editoras (publishers) y en la postura adoptada por Microsoft con Project Helix. La compañía norteamericana estaría manteniendo conversaciones internas con desarrolladores prometiendo que su próxima plataforma mantendrá un soporte 100% físico, integrando además el sistema de conversión de juegos físicos a formato digital anunciado recientemente. Esta estrategia buscaría captar al público desencantado con la digitalización obligatoria y ganar el respaldo de la industria.
Una importante editora de videojuegos habría advertido a Sony que, si no garantiza lanzamientos en formato físico para su próximo gran título, omitirá la versión de PlayStation para debutar de forma exclusiva en las plataformas de Microsoft y Nintendo.
Reportes de la Gamescom señalan fricciones en los acuerdos de marketing y en el soporte de terceros debido a la reticencia del sector ante la eliminación rápida del disco.
Además, la posibilidad de que Xbox capitalice la demanda del formato físico estaría obligando a PlayStation a reevaluar su filosofía comercial para evitar perder cuota de mercado.
Aunque estas informaciones deben tratarse con cautela a la espera de confirmaciones oficiales, el debate en los pasillos de la Gamescom refleja la fuerte resistencia que mantiene el formato físico entre los consumidores y las empresas de distribución.
