A pesar de los recientes incrementos de precio en el hardware y la controversia en torno al fin progresivo del soporte físico por parte de Sony, la PlayStation 5 Pro ha colapsado su disponibilidad en las principales cadenas de distribución de Estados Unidos.
La escasez global de memorias RAM y componentes ha encarecido los costes de fabricación en toda la industria, pero el factor determinante tras esta repentina falta de stock ha sido la emisión del evento Grand Theft Auto VI: An Extended Look. El avance de 26 minutos del esperado título de Rockstar Games provocó un repunte masivo en la demanda de la consola más potente de la generación.
Cadenas como Best Buy, Target y Amazon agotaron sus unidades directas en cuestión de horas, desplazando las pocas unidades disponibles hacia el mercado de reventa y vendedores externos con precios inflados que alcanzan los 1.200 y 1.300 dólares.
Aunque las secuencias del Extended Look fueron capturadas en una versión estándar de PlayStation 5, los usuarios buscan asegurar el hardware más avanzado del mercado antes del lanzamiento del juego. La etiqueta PS5 Pro Enhanced posiciona al sistema de Sony como la plataforma predilecta para ejecutar el denso ecosistema de la región de Leonida con el mejor rendimiento visual y técnico posible.
