Obsession, la cinta de terror psicológico dirigida por Curry Barker, ha hecho historia al alcanzar la espectacular cifra de 371.2 millones de dólares a nivel mundial. Con este registro, ha superado oficialmente los 370.3 millones de dólares recaudados por Sinners, la millonaria producción de Ryan Coogler, coronándose como la película original live-action en inglés más taquillera de la década de 2020.
Mientras que Warner Bros. destinó un presupuesto de 90 millones de dólares para producir Sinners, el equipo de Barker completó el rodaje de Obsession con un presupuesto micro de apenas 750.000 dólares. Esto significa que la obra independiente costó menos del 1% que su competidora y, aun así, logró rebasarla en el mercado internacional, consolidando uno de los márgenes de beneficio más masivos de la historia del celuloide.
El largometraje protagonizado por Michael Johnston e Inde Navarrette inició su andadura comercial con un estreno doméstico bastante discreto. Sin embargo, el fenómeno del boca a boca provocó un rendimiento logístico invertido, creciendo en recaudación semana tras semana hasta convertirse en un auténtico sleeper hit.
La cinta de terror mostró una resistencia de hierro en las salas de exhibición al mantenerse ininterrumpidamente dentro del Top 5 en Estados Unidos durante siete fines de semana consecutivos. Este aguante técnico en cartelera resulta asombroso si se tiene en cuenta que compitió de forma directa contra los pesos pesados del verano y grandes franquicias de software cinematográfico como Toy Story 5, Supergirl, The Backrooms y The Mandalorian and Grogu.
