Tras meses de especulaciones y debates en foros sobre los derechos de reparación, Nintendo ha confirmado de forma oficial en su sitio web el desarrollo de un nuevo modelo de su consola Switch 2, diseñada específicamente para el territorio europeo con el objetivo de cumplir con las normativas vigentes sobre baterías y reducción de residuos.
Esta decisión responde de forma directa a la Ley de Baterías de la Unión Europea (Reglamento UE 2023/1542). Esta estricta legislación estipula que, a partir del 18 de febrero de 2027, todos los dispositivos electrónicos portátiles comercializados en los países miembros de la UE deben integrar celdas de energía que puedan ser retiradas y sustituidas fácilmente por los propios usuarios finales sin necesidad de herramientas altamente especializadas.
Para diferenciar las unidades actuales de las nuevas versiones adaptadas a la directiva de sostenibilidad, el fabricante ha diseñado un sistema de catalogación específico:
Todos los dispositivos e incluso periféricos de la familia actual poseen nomenclaturas comerciales que inician con el prefijo «BEE».
Las futuras versiones que permitan la sustitución de la batería contarán con números de identificación exclusivos y añadirán de forma visible el código «OSM» en su empaquetado y cajas de distribución.
A nivel comercial, las consolas marcadas con el distintivo «OSM» serán tratadas de manera individualizada como productos independientes para cuestiones estrictamente regulatorias. Aunque por el momento esta línea de ensamblaje modificada se limitará en exclusiva al mercado europeo, los analistas sugieren que la medida podría extenderse a regiones como Japón o Estados Unidos en caso de que sus legislaciones de consumo evolucionen hacia los mismos estándares de ecodiseño.
