Un tribunal británico condenó a Andrew Lakeman, de 32 años y conocido como «Mod Jed«, por usar sus credenciales en Jagex para saquear cuentas de Old School RuneScape. El exdesarrollador vendió los objetos robados en el mercado negro por más de 364,800 libras esterlinas.
Un tribunal británico ha dictado sentencia contra Andrew Lakeman, de 32 años y conocido anteriormente en la comunidad como «Mod Jed», tras ser hallado culpable de aprovechar sus credenciales dentro del estudio Jagex para saquear cuentas de Old School RuneScape. El exdesarrollador utilizó su acceso privilegiado para sustraer objetos de alto valor y divisa dentro del juego, comercializándolos en el mercado negro por sumas que superan las 364.800 libras esterlinas (más de 488,000 dólares) abonadas en criptomonedas.
La condena y cómo se descubrió el fraude
El Tribunal de la Corona de Cambridge le ha impuesto una pena de tres años de prisión, cuya ejecución queda suspendida durante dos años, además de 150 horas de trabajos comunitarios y 25 días de rehabilitación. El caso salió a la luz tras una auditoría de seguridad interna realizada en 2018, en la que Jagex modificó sus sistemas de cortafuegos a espaldas del personal para rastrear las recuperaciones anómalas de cuentas directamente hasta los dispositivos y el domicilio del acusado.
Un precedente legal para los bienes digitales
Durante el proceso judicial, la defensa del acusado intentó desestimar los cargos cuestionando el estatus legal de los bienes digitales dentro del marco penal:
«El proceso sentó un precedente clave en el Reino Unido al determinar que la divisa y los objetos virtuales pueden considerarse ‘propiedad’ bajo la legislación contra el robo, un criterio impugnado por la defensa cuyo recurso fue rechazado por el Tribunal Supremo en junio de 2026».
Las pruebas confirmaron la venta sistemática
A pesar de que Lakeman argumentó inicialmente que sus credenciales habían sido comprometidas por terceros, las pruebas periciales confirmaron la venta sistemática de los activos robados. Mientras el fallo penal entra en vigor, las autoridades británicas mantienen abiertos procedimientos de embargo financiero para recuperar los fondos obtenidos a través de este esquema ilícito.
