El gigante tecnológico Meta, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, se encuentra ante una amenaza legal sin precedentes que podría desestabilizar su estructura financiera. Una coalición de estados de EE. UU. (liderada por los estados de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey) ha presentado una propuesta de sanción que asciende a 1.4 billones de dólares, una cifra descomunal que equivale prácticamente a la valoración total de mercado de la compañía.
El caso central, cuyo juicio está programado para comenzar el próximo 18 de agosto en un tribunal federal de Oakland, California, acusa a la empresa de priorizar sus beneficios económicos a costa del bienestar emocional y la salud mental de los menores.
La demanda sostiene que Meta diseñó de forma deliberada algoritmos y funciones adictivas para retener a los usuarios más jóvenes, lo que habría desencadenado o agravado crisis de ansiedad, depresión, conductas de autolesión y suicidio en toda una generación de adolescentes estadounidenses.
El equipo legal de Meta ha rechazado tajantemente las acusaciones, calificando la astronómica cifra de «extravagante», «infundada» y «sin analogía en la historia de la aplicación de las leyes de protección al consumidor». Meta también se defiende argumentando que la «adicción a las redes sociales» no es una patología psiquiátrica reconocida formalmente en los manuales clínicos tradicionales (como el DSM-5), por lo que sus afirmaciones corporativas negando dicha adicción no pueden catalogarse legalmente como declaraciones falsas o engañosas.
Aunque los analistas y expertos jurídicos prevén que la sanción final dictada por la jueza de distrito Yvonne Gonzalez Rogers sea significativamente inferior al máximo solicitado, el proceso representa un punto de inflexión definitivo en la regulación global de las multinacionales tecnológicas.
