Un reciente análisis de Circana ha demostrado que los juegos exclusivos siguen siendo el factor determinante número uno para los consumidores estadounidenses al elegir una consola.
Aunque la cifra ha descendido ligeramente frente al año pasado, un 41% de los jugadores en EE. UU. afirma que su elección de plataforma se basa en estos títulos únicos. Este fenómeno ocurre incluso cuando grandes líderes del sector, especialmente en Xbox, han intentado calificar este modelo como «anticuado».
El informe destaca que, si bien franquicias propias como Ghost of Yotei o Marvel’s Spider-Man 2 impulsan las ventas de PS5, los mayores picos de hardware para Sony provienen irónicamente de títulos de terceros como EA Sports FC y NBA 2K. No obstante, existe un efecto acumulativo donde la percepción de la consola como el «único lugar» para jugar títulos como Marvel’s Wolverine o el esperado GTA 6 este año refuerza su dominio en el mercado.
Esta realidad parece haber forzado un cambio de rumbo en Sony. Tras un periodo intentando portar sus grandes éxitos a PC, las ventas decepcionantes habrían llevado a la compañía a frenar esta estrategia para proteger el valor de su ecosistema cerrado. Mientras tanto, en Nintendo, el peso de marcas como Pokémon y Zelda sigue siendo el motor indiscutible de las ventas de Switch, demostrando que, para el consumidor final, el software sigue dictando el éxito del hardware. Como dato curioso, la segunda razón de compra (38%) sigue siendo la influencia de amigos y familiares, lo que indica que el componente social aún supera a la tecnología de juego cruzado (crossplay) en la mente del comprador.
