Los gobiernos de Francia y Arabia Saudí han acordado una alianza estratégica para financiar la construcción de un parque temático enfocado en el universo de Dragon Ball Z. La iniciativa conjunta contará con un presupuesto estimado de 6.000 millones de euros (aproximadamente 7.000 millones de dólares estadounidenses), situándose como uno de los proyectos de entretenimiento más ambiciosos vinculados a la industria del manga y el anime.
Según informó la agencia de noticias Reuters, la colaboración nació tras un encuentro entre el presidente francés Emmanuel Macron y el príncipe heredero saudí, en el cual ambos mandatarios compartieron su interés común por la obra creada por Akira Toriyama. El complejo busca convertirse en un punto de referencia internacional para el turismo de ocio, combinando atracciones de alta tecnología con la recreación de escenarios icónicos de la franquicia.
Por el momento, las entidades involucradas no han detallado el calendario oficial para el inicio de las obras ni la fecha prevista para la apertura al público. Tampoco se han revelado las ubicaciones exactas donde se levantará la infraestructura, a la espera de que las comisiones técnicas de ambos países completen los estudios de viabilidad correspondientes.
Este acuerdo consolida la expansión global de las licencias de animación japonesa a través de inversiones de gran escala en el sector inmobiliario y de entretenimiento. La magnitud del presupuesto refleja el atractivo comercial persistente de la marca y la disposición de ambos estados por captar la demanda del mercado internacional de fanáticos.
