Capcom continúa con su buena racha de éxitos este año, que ya casi acaba. Testigo de ello es Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen, la expansión de Dragon’s Dogma 2, lanzado originalmente en 2024. Esta introduce una nueva región, mejoras en la jugabilidad y un aumento en la dificultad, justo como ocurrió con Dark Arisen, la expansión del primer juego.
Precisamente, la expansión del título original añadió más contenido a la fórmula sin tocar apenas su esquema jugable. Aunque se aprecian las mejoras incluidas y la nueva historia, sigue teniendo algunos problemas de ritmo y aleatoriedad en el equipamiento, pero nada grave por suerte.
Plataforma: PlayStation 5
Desarrollador: Capcom
Publisher: Capcom
Género: RPG de acción
Fecha de lanzamiento: 9 de octubre de 2026
Puntuación: 8.5/10
Este review fue realizado en PS5 con un código proporcionado por Capcom.
Historia y ambientación de Norgan

Para acceder a la nueva región llamada Norgan, primero debemos haber llegado a la primera gran ciudad del juego, Vernworth. Aunque esto sucede durante las primeras horas de la aventura, se recomienda ir con un buen nivel o haber finalizado la historia principal del juego base.
Según la historia, el Arisen ha tenido un sueño en el que la ciudad es atacada por unos seres parecidos a zombis y se ha despertado un nuevo mal que amenaza con acabar con la humanidad. Tras investigar al respecto, descubre que existe una región remota al norte del mapa, separada del resto de la civilización y azotada por la nieve.
Nuestro héroe se aventura en dicha región para investigar qué está sucediendo y descubre la existencia de otro Arisen. En este viaje conoceremos nuevos personajes que, aunque no son tan memorables como los de la aventura original, al menos transmiten esa sensación de hermandad.
Exploración, botín y progresión

Empezando con las novedades, y como ya comenté, tenemos la región nevada de Norgan, que cuenta con varios biomas y sus características particulares. La novedad aquí es que la región es azotada por fuertes ventiscas que reducen la visibilidad y nuestra barra de resistencia, además de desorientarnos. Esto tiene su razón de ser dentro de la expansión, algo que no desvelaré para evitar spoilers.
Sin embargo, no se trata solo de un cambio de ambiente. Se han introducido algunas mecánicas, como escalar con una cuerda en ciertas zonas, peligros ambientales muy bien implementados y la recolección de jugoso botín a cada paso. Además, se ha modificado el sistema de viaje rápido, ya que al inicio se nos entrega una piedra transportadora eterna cuyo uso, como indica su nombre, es infinito. Esto se agradece, pues una de las quejas de ambos juegos era precisamente la escasez de estas piedras y la necesidad de volver sobre nuestros pasos una y otra vez.

Una cosa a tener en cuenta es que, sin importar el nivel del personaje ni las mejoras realizadas a nuestro equipamiento al finalizar el juego base, aquí los enemigos son bastante resistentes y debemos mejorar nuestro equipo con el botín que encontramos en Norgan. Para ello, una vez conseguido, debemos ir a la aldea central para tasarlo a cambio de puntos de la falla. Inmediatamente veremos una diferencia abismal en nuestras estadísticas.
El botín cuenta con varios niveles de mejora y, mientras más nos adentramos en Norgan, mejor equipo encontramos, pero también nos enfrentamos a enemigos más duros. Además, como si de un juego de Diablo se tratara, dicho botín viene con mejoras pasivas adicionales que fomentan la construcción de personajes. Esto hace más interesante, aunque también más tediosa, la mejora del equipamiento.
Enemigos, jefes y Ritos Perdidos

Como dije, los enemigos son más desafiantes, incluidos aquellos que pululan por los caminos. Sin embargo, los jefes también son más difíciles y mucho más divertidos de derrotar. La variedad es considerable, aunque algunos monstruos son variaciones de otros ya conocidos. Como ejemplo está el Yeti, que tiene el conjunto de movimientos de los cíclopes, pero ejecuta un aliento helado que congela una amplia zona.
Aunque durante la mayor parte de la expansión estaremos en Norgan, en el mapa principal también tendremos nuestra dosis de nuevos desafíos. Estos son conocidos como los Ritos Perdidos, una serie de pruebas en mazmorras que requieren cumplir ciertos requisitos previos, como entrar únicamente con nuestro peón o hacer que todos los integrantes tengan la misma clase. Son bastante retadoras, pero el botín vale la pena. De hecho, se recomienda visitar al menos dos de estos retos para estar preparados antes de viajar a Norgan.
Se han añadido nuevas habilidades poderosas para todas las clases y, para desbloquearlas, debemos haber obtenido las Llamas de ofrenda. Son unos tótems en los que invertimos cierta cantidad de puntos de la falla para desbloquear aumentos de estadísticas y las nuevas habilidades, además de una mejora temporal en la obtención de equipo.
Gráficos y rendimiento en PS5

Gráficamente, el juego ha recibido mejoras respecto a la versión original, como el pulido de algunos detalles relacionados con el popping y las caídas de frames. Además, se agregó el muy esperado Modo Rendimiento a 60 fps, con una tasa de cuadros bastante estable. También admite 120 Hz en televisores compatibles.
Es cierto que muchos de los problemas iniciales ya no se aprecian e incluso se han matizado algunos efectos, como las heridas de los grandes enemigos.
Veredicto
Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen es una expansión que amplía la experiencia del juego original con la introducción de una nueva región, Norgan. Es una zona nevada que introduce enemigos más desafiantes, nuevos peligros ambientales y un sistema de equipamiento que incentiva la exploración y el farmeo. Como en el primer Dark Arisen, se apuesta por aumentar la dificultad, introducir nuevos retos en forma de mazmorras, jefes memorables, y mejoras en el sistema de viaje rápido.
Ahora se puede experimentar con diferentes builds de personaje, con un esquema parecido al de Diablo. Además, la introducción del Modo Rendimiento a 60 fps es más que bienvenida, porque permite disfrutar de enfrentamientos más fluidos y de una experiencia técnica más pulida.
Sin embargo, la expansión no consigue resolver todos los problemas del juego base. Los encuentros constantes durante los desplazamientos siguen afectando al ritmo de la campaña, el sistema de combate todavía presenta inconvenientes con el enfoque de enemigos y el nuevo equipamiento depende mucho del azar. A pesar de eso, Dark Arisen es una expansión que cumple con la premisa de cómo debe ser un DLC.
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