Según ha adelantado un informe del medio Bloomberg firmado por el prestigioso periodista Jason Schreier, y corroborado por fuentes del portal VGC, la cúpula de varios estudios de Xbox ha entrado en negociaciones activas con Microsoft para independizarse y recomprar sus propias marcas comerciales antes de ser fulminados por la ola de cierres que planea la compañía.
Entre las desarrolladoras atrapadas en este limbo corporativo se encuentran Compulsion Games (cuyo cierre total se daba por hecho hace unas horas tras el frío rendimiento comercial de South of Midnight), la aclamada factoría de aventuras creativas Double Fine Productions (Psychonauts 2) y el reputado estudio británico Ninja Theory, creadores de la saga Hellblade.
Las fuentes aseguran que las directivas de estos equipos están buscando fórmulas financieras para desvincularse de la marca Xbox, aunque Schreier advierte que, incluso si logran salvar los nombres de los estudios recuperando su estatus indie, estos movimientos drásticos vendrán acompañados de despidos masivos que diezmarán de forma severa sus actuales plantillas.
Schreier detalla que la gerencia ya ha informado a los empleados sobre la fragilidad del negocio y les ha otorgado permiso explícito para postularse a ofertas de trabajo en otras empresas de la industria, reconociendo que el estatus final de las empresas es totalmente incierto.
Esto llega en un momento desconcertante para la comunidad, especialmente para Ninja Theory, que apenas la semana pasada presentaba su nuevo videojuego, Senua, durante el Xbox Games Showcase.
De confirmarse la marcha de estos talentosos estudios medianos, el ecosistema de Xbox Game Studios perdería de golpe gran parte de la variedad artística y de autor que tanto defendió en su agresiva época de adquisiciones.
