La visita de Asha Sharma, CEO de Xbox, a las oficinas de Bethesda en Rockville para presenciar un adelanto interno de The Elder Scrolls VI estuvo marcada por una protesta organizada por el sindicato CWA (Communications Workers of America). A las afueras de la sede, miembros del sindicato desplegaron una rata inflable gigante (conocida tradicionalmente en movilizaciones laborales como Scabby) y colocaron cientos de banderas rojas en el césped en representación de los trabajadores afectados por las recientes reducciones de plantilla en Microsoft.
La manifestación surge como respuesta directa a los recortes acometidos bajo el plan de reestructuración conocido como «Xbox Reset». De acuerdo con las notificaciones oficiales, la sede de Rockville sufrió el despido de 166 desarrolladores el mes pasado, formando parte de una ola de recortes más amplia que busca eliminar miles de puestos de trabajo en la división de videojuegos de la corporación.
Pese a la visibilidad de la protesta en las inmediaciones del edificio y en redes sociales, la ejecutiva de Xbox evitĂł realizar declaraciones pĂşblicas sobre la movilizaciĂłn. En su lugar, utilizĂł sus redes sociales para compartir sus impresiones sobre la demostraciĂłn privada del esperado videojuego, destacando la magnitud de la producciĂłn y la narrativa del proyecto en desarrollo.
