Chuck Beaver, antiguo guionista y productor de la franquicia Dead Space, ha declarado recientemente que una cuarta entrega de Dead Space es sumamente improbable debido a que las cifras de ventas no logran respaldar los elevadísimos costes de producción.
A pesar de contar con una base de fans extremadamente leal y apasionada, Beaver admite que el modelo de negocio actual de las grandes editoras dificulta la viabilidad de títulos individuales de este calibre.
Durante su participación en el podcast FRVR, Beaver fue pragmático al analizar la situación financiera del sector. Según el productor, para recuperar la inversión de un proyecto con los valores de producción que exige la marca, un nuevo juego tendría que vender más de 10 millones de copias, una cifra casi inalcanzable para un juego de terror puro. Beaver comparó la situación con la saga Resident Evil, que suele vender alrededor de siete millones de unidades, señalando que las grandes empresas hoy buscan el próximo «generador de dinero» al estilo de Fortnite, dejando de lado los juegos para un solo jugador.
El creativo describió los juegos de campaña individual sin componentes de servicio en vivo como un «fósil de modelo de negocio» para los gigantes de la industria. Esta realidad explicaría por qué Motive Studio, propiedad de EA, no recibió luz verde para desarrollar una secuela o un nuevo remake tras el lanzamiento de la reimaginación del primer título en 2023.
A pesar de la decepción de no poder llevar la historia a su conclusión lógica, Beaver insistió en que no siente que la situación sea «injusta». «He producido durante demasiado tiempo; entiendo los números y entiendo lo que está pasando», afirmó con resignación.
