Una filtración técnica masiva proveniente de Kepler_K2, un reputado analista de hardware conocido por sus precisos adelantos sobre la arquitectura de semiconductores, ha revelado que el coste de la lista de materiales del PlayStation 6 ya se sitúa en los 960 dólares.
Esta cifra representa un incremento crítico de 200 dólares en los costes de manufactura desde marzo de 2026, fecha en la que ensamblar la futura máquina de Sony costaba unos 760 dólares.
Este repunte del 31% en apenas tres meses está ligado directamente a la crisis global provocada por la inteligencia artificial, que mantiene bajo mínimos las líneas de producción de obleas de silicio convencionales. Al desviar los tres grandes fabricantes mundiales sus esfuerzos hacia la lucrativa memoria para centros de datos, los componentes clave destinados al hardware doméstico cotizan al alza. Analistas financieros advierten de que, dado que las tarifas de los módulos de memoria y el almacenamiento flash SSD no van a tocar techo a corto plazo, el coste base del hardware podría rebasar la barrera de los 1.000 dólares mucho antes de su ensamblaje final.
El panorama actual sugiere que la industria de los videojuegos se encamina hacia un cambio de paradigma estructural donde el hardware de altas prestaciones pasará a ser un artículo de lujo. De mantenerse la tendencia inflacionista de los componentes, la multinacional podría verse obligada a implementar una estrategia de precios dinámicos con incrementos constantes durante el ciclo de vida útil del sistema, replicando las medidas de urgencia que Microsoft y la propia Sony ya aplican en la actual generación.
