Un informe remitido a la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) confirma que el CEO de EA, Andrew Wilson, percibió una compensación total de 38,6 millones de dólares en el último ejercicio fiscal gracias a las ganancias de Battlefield 6, lo que representa un incremento superior a los 8 millones con respecto al año anterior.
Electronic Arts ha presentado un año fiscal histórico impulsado por el abrumador éxito de comercialización de Battlefield 6, título que se posicionó como el videojuego más vendido en Estados Unidos en 2025 tras superar los 20 millones de copias comercializadas en sus primeros meses y superar por primera vez en ventas a un lanzamiento de la saga Call of Duty en el mismo año. Sin embargo, los recientes documentos financieros de la compañía revelan una pronunciada brecha entre las ganancias ejecutivas y la estabilidad del personal de desarrollo.
La cifra contrasta con los recortes de plantilla ejecutados por la cúpula corporativa apenas unos meses atrás, cuando EA aplicó despidos en estudios clave como los propios desarrolladores de Battlefield 6 en Battlefield Studios, DICE, Criterion, Ripple Effect y Motive Studios alegando una «reestructuración estratégica».
El desglose del informe muestra que los ingresos netos de EA alcanzaron los 7.531 millones de dólares (un aumento del 9%), mientras que el equipo directivo de la empresa —compuesto por ejecutivos como Laura Miele y Stuart Canfield— acumuló en conjunto más de 40 millones de dólares en retribuciones e incentivos por acciones.
Lo que deja ver que los recortes de personal no tendrían nada que ver con ahorrar gastos y reestructurar las ganancias de las compañías.
