El arranque oficial de las reservas globales de Grand Theft Auto VI a la medianoche de este 25 de junio de 2026 ha confirmado el estatus del título como un fenómeno de masas inmune a las críticas. A pesar de la intensa polémica que causaron las controvertidas copias físicas sin disco, se agotaron temporalmente en Amazon en su versión para PlayStation 5.
Portales como eBay se han inundado de listados donde se revenden las promesas de entrega de estas cajas vacías a precios que superan con creces los 79,99 dólares oficiales de la Edición Estándar, lo que añade una capa de profunda ironía técnica al fenómeno: los usuarios están pagando tarifas premium en el mercado secundario por lo que, a efectos prácticos de hardware, es un trozo de plástico decorativo con un papel impreso.
Con los informes técnicos apuntando a que Rockstar Games y Take-Two Interactive planean lanzar una versión real en disco físico en diciembre de 2026 para evitar filtraciones tempranas, adquirir la caja con código obliga a pagar por duplicado si se desea conservar el soporte óptico.
Aunque la franquicia arrastra un estándar de calidad histórico en la simulación de mundos abiertos, el ecosistema de GTA VI está desafiando la teoría financiera del «demasiado grande para fracasar», demostrando que ni la ausencia de demostraciones técnicas de combate o conducción, ni los cambios drásticos en el formato físico tradicional, son capaces de frenar el flujo de caja de la compañía.
