Ubisoft ha anunciado oficialmente que Assassin’s Creed Black Flag Resynced logró vender más de dos millones de copias durante sus primeras 24 horas en el mercado.
Este hito no solo consolida el regreso de Edward Kenway por la puerta grande, sino que supone un debut muy superior al de Assassin’s Creed Shadows, la entrega principal más reciente de la saga, la cual registró un millón de «usuarios activos» (sumando jugadores de servicios de suscripción) en su jornada de apertura. Resynced ha logrado duplicar esa cifra midiendo únicamente ventas netas.
El arrollador éxito comercial ha venido acompañado de una recepción estelar en plataformas como Twitch, donde se coronó como el contenido más visto en su día de estreno, y en Steam, donde alcanzó un pico histórico para la franquicia de 99,451 jugadores simultáneos.
Para celebrar este logro con la comunidad y amortiguar el descontento reciente por los micropagos de la tienda, Ubisoft ha anunciado la distribución de un código de recompensa global que otorga a los jugadores el juego de velas exclusivas Tormenta Carmesí (Crimson Storm) y 1,500 Llaves de Animus (Animus Keys) para canjear en la plataforma del Animus Hub.
Antes del lanzamiento, diversos informes apuntaban a que Ubisoft condicionaría la luz verde para producir futuros remakes de entregas clásicas según el rendimiento de esta reinterpretación. Tras pulverizar las expectativas de la junta directiva, los aficionados pueden dar por seguro que la hoja de ruta de la editora se volcará intensamente en la modernización técnica de sus títulos más queridos.
