Asha Sharma, la recién nombrada jefa de Xbox, ha enviado un memorando interno a los empleados (filtrado por The Verge) donde admite sin rodeos que el servicio se ha vuelto «demasiado caro para los jugadores». Tras la masiva subida a $29.99 mensuales por el nivel Ultimate el año pasado, Microsoft reconoce ahora la necesidad de encontrar una «mejor ecuación de valor».
«Está claro que el modelo actual no es el definitivo», afirma Sharma en el documento. La directiva señala que, a corto plazo, el coste actual está pasando factura al crecimiento del servicio, y que a largo plazo, evolucionarán hacia un sistema mucho más flexible. Esta admisión de culpa llega en un momento de gran incertidumbre para la marca, que ha visto cómo el incremento del 50% en el precio ha generado un rechazo significativo en la comunidad.
Gran parte del encarecimiento de Game Pass se atribuyó a la inclusión de Call of Duty en el catálogo de día uno durante el verano de 2024. Aunque fue un movimiento histórico tras la compra de Activision Blizzard, las dudas internas sobre si las suscripciones podrían compensar la pérdida de ventas directas de millones de copias parecen estar confirmándose.
Los rumores sobre un cambio drástico han cobrado fuerza tras la posibilidad de que Microsoft retire Call of Duty de Game Pass este mismo año.
Sharma ha confirmado que está al tanto del «ruido» en redes sociales y que profundizará en estos cambios con los empleados la próxima semana. Aunque no se esperan cambios de precio inmediatos en los próximos días, la intención de la nueva jefa de Xbox es reestructurar los niveles de suscripción.
