Jerk Gustafsson, director y cofundador de MachineGames (reconocido por su labor técnica en la franquicia moderna de Wolfenstein), ha sido nombrado oficialmente como el nuevo presidente de Arkane Studios. Este relevo en la directiva se produce tras la sorpresiva dimisión de Leonard Bendel, quien venía ejerciendo la jefatura del estudio.
La llegada de una pieza clave y experimentada como Gustafsson ha encendido una luz de esperanza entre los fanáticos. Los creadores de obras maestras del diseño como Dishonored y Deathloop venían atravesando un periodo de incertidumbre, pero este cambio de mando sugiere que el estudio detrás de la división de Lyon podría estar finalmente a salvo del cierre definitivo.
De igual forma, este movimiento de infraestructura estratégica es una fuerte señal de que el desarrollo de Marvel’s Blade, el videojuego de acción en tercera persona basado en el cazador de vampiros de los cómics, continúa avanzando con paso firme bajo un nuevo control de producción.
Sin embargo, esta reestructuración abre un abanico de dudas razonables sobre la salud financiera y la estabilidad del resto de los estudios adscritos a Xbox Games Studios. El temor a un recorte masivo de presupuestos sigue planeando sobre la industria de los videojuegos, y la comunidad se pregunta si firmas de la talla de Ninja Theory, Compulsion Games o Double Fine Productions se enfrentan a un riesgo real de clausura, o si muchos de los ambiciosos proyectos presentados de forma comercial en el último Xbox Games Showcase corren peligro de ser cancelados.
