La estabilidad interna de Halo Studios (antiguamente 343 Industries) se encuentra bajo mínimos tras las duras declaraciones de su exdirector de arte, Glenn Israel, que los acusa de acoso laboral y trato preferencial a algunos de los empleados.
El veterano creativo, quien formó parte de la franquicia durante 17 años, ha hecho un llamamiento público exigiendo una auditoría externa e independiente para investigar presuntas violaciones éticas, acoso y malas prácticas en los procesos de contratación del estudio.
Israel ha señalado directamente a la cúpula directiva y al departamento de Recursos Humanos de Microsoft por permitir un entorno laboral nocivo y desamparar a los trabajadores en favor de intereses personales.
Según un informe detallado por el reportero especializado Mr. Rebs en YouTube, tras la llegada del actual director de arte del estudio, al menos diez de sus antiguos socios y conocidos de la industria fueron contratados de forma directa, otorgando a ocho de ellos puestos de liderazgo prioritarios. El propio Rebs denunció haber sido bloqueado en LinkedIn por dicho directivo tras comenzar a investigar los nexos contractuales de la plantilla actual de la saga.
Por su parte, Israel detalló cómo el jefe de Halo Studios, Pierre Hintze, intervino de forma abrupta para cancelar las negociaciones salariales con un candidato externo altamente cualificado para el puesto de artista principal. Pocos días después de frenar dicho proceso selectivo, el cargo vacante fue entregado directamente a un amigo cercano y colaborador del actual director de arte de la división.
Israel advirtió a la comunidad de desarrolladores que esta situación es la prueba fehaciente de que Microsoft no puede garantizar un proceso de contratación justo, equitativo y transparente.
